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Ayuda para el afrontamiento psicológico del confinamiento

Dada esta situación tan excepcional e inédita en nuestras vidas la pérdida de nuestra estructura vital nos obliga a recomponernos y a protegernos psicológicamente.

Para todas las  personas encontrarnos con situación que sepamos manejar desde  la experiencia es la esencia, con lo que nos manejamos,  y esta situación es lo contrario a lo experimentado y a lo conocido. Es algo nuevo,   inaudito que nos desconcierta. Por eso es normal que se den en nosotros emociones como el  miedo, porque detectamos un peligro que está ahí fuera y el miedo como respuesta adaptativa,  nos hace anticiparnos a él.

Nunca habíamos pasado por algo así. Vemos las calles por las que hemos transitado siempre, todo  sin actividad, pueblos y ciudades desiertas sin personas. Cuando vamos a por el pan, nos atiende alguien a quien casi no vemos la cara con una mascarilla y guantes. Todo nos causa gran extrañeza. Por eso algunas recomendaciones nos ayudarán a sobrellevar mejor esta etapa de confinamiento por la que estamos pasando.

Recomendaciones (qué hacer vs qué no) para la población general.

¿Qué es aquello que sí debes hacer en estos días de confinamiento?

Todos los seres humanos en una situación tan inédita como la que vivimos podríamos sufrir situaciones de ansiedad. La desconexión con  nuestra vida anterior, nos hace sentir sentimientos cercanos a la ansiedad. De manera que algo que nos puede hacer conectar de nuevo con nuestra vida anterior tal y como la conocíamos es volver a crear estructuras de comportamiento similares a las que teníamos.  

Precisamente si hay algo que nos distingue a todo ser humano es  la flexibilidad y capacidad de adaptarse a nuevos entornos, eso que ahora llamamos RESILIENCIA.  Por tanto nos toca tirar de ella.  Por tanto, será importante:

 – Establecer una rutina diaria, esta rutina deberá conformarse en rasgos generales por:                          

Tareas de responsabilidad.

Tareas de autocuidado.

 Tareas ocio.

Estas tres partes son fundamentales para poder seguir activos dentro de la situación que nos acontece y no parar en seco nuestra vida.

 – Ajustar esta nueva vida al máximo posible con lo que hacíamos antes. Mantén tus horarios:

  1. Horario de trabajo. Seguir trabajando si es posible y si no adaptar nuevas responsabilidades y tareas.
  2. Horario de descanso. Interrumpir lo menos posible el hábito de descanso y sueño que teníamos antes.
  3. Horario y hábitos de comida. Igual que el sueño, interrumpir lo menos posible este hábito. Ya que a muchas personas el estar en casa les da por comer de manera compulsiva y sin orden. Si vuestros hábitos de alimentación no eran saludables, ahora es un buen momento para comenzar poco a poco. Así estableceréis nuevos objetivos que os harán sentir bien.
  4. Horarios de higiene. Estar en casa no significa, estar todo el día en pijama, sin ducharnos, sin vestirnos y peinarnos. Los hábitos de higiene son FUNDAMENTALES para estos momentos. Si vuestra rutina antes era, ducharos, vestir y salir al trabajo, deberá seguir lo más parecida posible.
  5. Horarios de ocio y tiempo libre. Es muy buen momento para incorporar en nuestra vida TODAS esas actividades que no habíamos tenido tiempo de hacer. Eso sí, no es cuestión de rellenar TODO el tiempo con actividades de ocio, sino una parte del tiempo. Debemos recordar que debemos seguir al máximo posible con nuestra rutina de siempre.

 – Las personas acostumbradas a tener mucha interacción con otras personas, puede servirse de las llamadas y videollamadas para tener ese momento de actividad social.

 – Autocuidado. Importantísimo tomarnos una parte del día y la semana para hacer deporte, meditar, escribir, mimarnos (buen baño relajante, arreglarnos y vernos bien…). – Aprovechar este tiempo para aprender cosas nuevas (coser, cocinar, manualidades, pintar…).

 – Es buen momento para recuperar los lazos comunicativos intrafamiliares que habíamos perdidos, recuperar viejas costumbres dentro de casa (reunirnos en la mesa, jugar a juegos de mesa, ver películas…).

Para quienes están pasando la cuarentena solos, sería recomendable hacer las cosas que permiten las tecnologías (llamada, videollamada grupal, juegos en grupo…).

Ahora hablaremos sobre aquello que NO DEBEMOS HACER durante esta cuarentena:

 – Pasar TODO el día en pijama, viendo películas o series, y atacando a la despensa.

– Recurrir constantemente a pensamientos de proyección futura. Es momento de vivir ahora y saborear el momento.

– Monopolizar nuestro tema de conversión. Sabemos lo que está pasando, debemos estar informados, pero NO todo el tiempo hablando de lo mismo. Ya que esto solo puede ayudarnos a aumentar nuestros niveles de ansiedad.

 – Tener constantemente las noticias puestas en la tele o recurrir a ellas por Internet. Por el mismo motivo que el anterior apartado. Hay que limitar nuestra entrada de información, puede que unos treinta minutos sean aconsejables para mantenernos al día sobre la situación. También es importante escoger la hora del día en la que vamos a llevar a cabo esa tarea de informarnos.

Las personas que teníamos como costumbre, tener una actividad alta fuera de casa, podemos comenzar a sentir el agobio antes. Por eso, es importante empezar desde ya con las recomendaciones.

 Las personas que acostumbran a trabajar desde casa y tienden al sedentarismo, puede que no estén viendo tan bruscamente el cambio en sus vidas. Pero cuidado, porque es muy diferente pasar mucho tiempo en casa porque nuestro trabajo nos lo demande, o porque tengamos una rutina altamente sedentaria, a vernos impuestos a hacerlo. Y aunque podáis adaptaros a la situación con más facilidad, no quiere decir que no tengáis que tener en cuenta estas recomendaciones.

PARA TERMINAR, TENEMOS QUE FELICITARNOS CADA DÍA QUE SUPERAMOS, PRACTICAR LA GRATITUD CON NOSOTROS/AS MISMOS, Y NO REPROCHARNOS QUE COSAS NO HEMOS PODIDO HACER EN ESTOS DÍAS.  ESTOS DÍAS, SOBRE TODO POR REDES SOCIALES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN,  HAY UN RITMO FRENÉTICO DE MATERIALES Y ACTIVIDADES, DONDE NOS INVITAN  CASI TODO EL TIEMPO LO QUE DEBEMOS O NO DEBEMOS DE HACER EN ESTA SITUACIÓN. Creo que es muy liberador en que cada cual vea qué necesita, sabiendo que esto es una montaña rusa, protegerse y poner límites a lo que no le viene bien.

PRACTICAR LA  AUTOCOMPASIÓN, haz lo que puedas y no te machaques, porque no hacer nada también está bien, aburrirse no es malo, nos lleva a platearnos cosas, a reflexionar y a pensar realmente en lo que queremos hacer. Incluso, si vamos más allá con la etimología de la palabra aburrimiento, proviene del latín aborrere (del prefijo ab, “sin” y horrere “horror”). Para algunos esta palabra coloca al ser humano en una oportunidad para plantearse su propia existencia. Hay una anécdota de Nelson Mandela, quién vivió una situación de prisión durante cuarenta años, que le llevaron a experimentar muchos estados emocionales entre ellos el “Enfado por no poder controlar su situación”. En uno de esos momentos que se encontraba en su celda, Mandela miró a una de las paredes de su dónde vislumbró una pequeña raja que le sirvió para trazar dos extremos: en uno el inicio de su vida y en otro su muerte que llegaría en algún momento. Con esta raja el hizo un análisis de toda su vida, recordó sus etapas, las personas a las que había amado, a su familia, su trabajo, los valores que le habían acompañado, las cosas de las que se arrepentía, y con toda esta información él pudo crear una nueva identidad que le ayudó a saber quién quería ser cuando su encierro llegara a su fin.  

Y como recomendaciones de lectura para estos días, dos libros que hablan de la vida de dos hombres que vivieron un verdadero drama y supieron sobreponerse a él.

EL largo camino hacia la libertad (Nelson Mandela)

El hombre en busca de sentido (Victor Frankl)

ANA RODRÍGUEZ REY EXPÓSITO, PSICÓLOGA

Author: Ayuntamiento Pozuelo de Calatrava

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